Sociedad · Loja
Una biblioteca de barrio en Loja sostiene más que libros
Vecinas armó un catálogo, un horario y un pacto: los martes hay lectura en voz alta.
La sala huele a madera y a café. No hay letrero institucional. Hay una pizarra con horarios y una regla escrita a mano: los martes se lee en voz alta, aunque vengan dos personas.
“Aquí el país cabe en una silla.”Rosa Castillo, vecina
Loja tiene fama de música. Esta es otra partitura: la de un barrio que no espera el presupuesto para empezar.
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